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Jan A. Aertsen

Fonte: Anuario Filosfico, 2000 (33), 339-361: http://dspace.unav.es/dspace/handle/10171/442


This is a critical reflection on the opposition between the Christian primacy of being and the Neoplatonic-Dionysian primacy of the good that was introduced by Etienne Gilson. This opposition is considered from two different but interrelated angles, a more historical one and a more systematic one. In the first part, the author sees whether it is correct to say that medieval authors upheld the Christian primacy of being against Dionysius. In the second part, he inquires into the philosophical reasons for the primacy of the Good, which are adduced in medieval texts.

1. Introduccin.

Recientemente tuve que escribir un ensayo acerca de qu libros deberan leerse sobre la filosofa medieval. Sin ninguna vacilacin coloqu en el primer lugar de la lista el renombrado estudio de Etienne Gilson, El espritu de la filosofa medieval. Este trabajo, originalmente las Conferencias de Gifford de 1931-32, comienza con la siguiente frase: No hay expresin que acuda ms naturalmente al pensamiento de un historiador de la filosofa medieval como la de filosofa cristiana[1]. Es aqu donde encontramos el trmino que define la comprensin gilsoniana sobre lo especfico de la filosofa medieval: su caracterstica diferenciadora y originalidad no se pueden explicar sin tener en cuenta la influencia ejercida por la revelacin cristiana. El objetivo de este libro es verificar la tesis que sostiene que la filosofa medieval transform el pensamiento antiguo bajo el impulso de la Cristiandad.

Para Gilson la transformacin crucial es la denominada metafsica del xodo, es decir, una metafsica inspirada en la auto-revelacin de Dios a Moiss en el xodo, III, 14: Yo soy el que soy (Ego sum qui sum). En el xodo, se coloca la piedra angular de toda la filosofa cristiana: la identidad de ser y Dios. No hay ms que un Dios y ese Dios es el ser: tal es la piedra angular de toda la filosofa cristiana, y no fue Platn, ni siquiera fue Aristteles, fue Moiss quien la sent[2].

Las as llamadas metafsicas del xodo han suscitado muchas discusiones Werner Beierwaltes ha destacado que este asunto es el menos apropiado [] para el intento de demostrar una autntica filosofa cristiana[3], aunque hay una implicacin importante de la visin de Gilson a la que se ha prestado poca atencin. En cuanto a la primaca del ser o la existencia, l sostiene que el pensamiento cristiano siempre se distinguir del platonismo. Gilson enfrenta el pensamiento griego que, en su versin platnica, afirm la primaca del bien y la subordinacin de la existencia a l al pensamiento cristiano, el cual bajo la influencia del texto del xodo afirm la primaca del ser y la subordinacin del bien a l. Los pensadores medievales, como San Buenaventura, habran defendido la primaca cristiana del ser en contra de Dionisio el Areopagita[4].

En la oposicin establecida por Gilson entre el pensamiento cristiano y el griego, Dionisio el Areopagita aparece como representativo de lo helnico, lo platnico, la primaca del Bien. Por supuesto no puede negarse que el corpus dionysiacum fue uno de los canales ms importantes a travs de los cuales la filosofa neoplatnica se transmiti a la Edad Media. En su trabajo De divinis nominibus, Dionisio trata de esclarecer los nombres divinos que manifiestan la causalidad de Dios con respecto a las criaturas, como Bien, Belleza, Ser, Vida y Sabidura[5]. Considera el Bien como primario entre esos nombres, anterior incluso al Ser, puesto que el Bien manifiesta de una manera ms completa las procesiones de las criaturas desde Dios. El hecho de que Dionisio se refiera a la Bondad como primer nombre de Dios, segn apunta Toms Aquino, radica en el hecho de haber seguido la va platnica[6].

La imagen de Dionisio que tiene Gilson, est sin embargo determinada por la lnea divisoria entre el pensamiento griego y el cristiano. As, l lo ve primeramente como un representante del neoplatonismo, pero esto resulta excesivamente simplificador[7]. Incluso la apelacin de Dionisio a la primaca del Bien implica algunas modificaciones en la tradicin neoplatnica, que es ante todo una henologa, una filosofa del Uno. En el ltimo captulo del De divinis nominibus, destaca que el Bien es el ms venerable de los nombres divinos (y no el Uno, como mantiene Proclo)[8]; adems, la primaca del Bien no significa para Dionisio que el Bien est ms all del Ser. Una consecuencia inmediata de la visin de Gilson es que sita a Dionisio fuera de la tradicin del pensamiento cristiano. Esto resulta sin embargo extrao, en la medida en que los escritos de los discpulos allegados a los Apstoles tuvieron una profunda influencia en el mundo latino.

El espritu de la filosofa medieval es un trabajo fascinante, pero algunas de sus consideraciones son altamente cuestionables. Una de ellas es la oposicin entre la primaca cristiana del Ser y la primaca dionisiano-neoplatnica del Bien. En mi conferencia, reflejar de una manera crtica esta oposicin desde dos ngulos diferentes pero interrelacionados, uno ms histrico y otro ms sistemtico. En la primera parte, ver si es correcto decir que los autores medievales sostuvieron la primaca cristiana del ser frente a Dionisio. En la segunda parte, investigar las razones filosficas que se aducen en los textos medievales para la primaca del Bien.


2. Los autores medievales y la primaca dionisiana del Bien.

1. Gilson sita a San Buenaventura como principal testimonio en su afirmacin de que los pensadores medievales sostuvieron la primaca cristiana del Ser frente a Dionisio. Cita para ello un postulado del Hexaemeron, que es ciertamente inequvoco. La primera cosa a considerar es que Dios es (Deum esse). El primer nombre de Dios es Ser (esse); es el ms manifiesto y perfecto y adems el primero []. ste es realmente el nombre propio de Dios. Dios no habra dicho a Moiss, el legislador, Yo soy el que soy, si no fuese el primer [nombre][9]. Sin embargo, es importante destacar que el propio San Buenaventura ofrece un testimonio diferente en otro trabajo, que Gilson no ignora, pero que interpreta como un intento de reconciliacin para mantener la primaca del ser[10]. Este testimonio se puede encontrar en el Itinerarium mentis in Deum, el cual segn un intrprete moderno pertenece a una de las cumbres del pensamiento especulativo en la Europa cristiana[11].

San Buenaventura entiende la contemplacin humana de la realidad como una ascensin a Dios. En el Itinerarium esta ascensin se encuentra dividida en tres etapas principales. Despus de la contemplacin de lo material y lo temporal fuera de nosotros (extra nos) y la contemplacin de lo espiritual dentro de nosotros (intra nos), finalmente debemos pasar a lo eterno, lo que est por encima de nosotros (supra nos)[12]. En el captulo 5, San Buenaventura diferencia dos grados o niveles en la contemplacin de lo invisible y eterno de Dios: uno se refiere a la visin de las propiedades esenciales de Dios (essentialia), y el otro a las que son propias (propria) de las personas divinas[13]. A continuacin desarrolla estos dos modos.

El primero mira al ser en s mismo (ipsum esse), sosteniendo que El que es es el primer nombre divino. El otro mira al bien en s mismo, llamndolo primer nombre de Dios. El primer modo considera el Antiguo Testamento (xodo), que ensea la unidad de la esencia divina. La segunda aproximacin mira al Nuevo Testamento, que seala la pluralidad de personas. Cristo, nuestro Maestro, atribuye a Dios el nombre de Bondad de modo exclusivo, puesto que dice: Nadie es bueno sino slo Dios (Lucas, 18, 19). Juan Damasceno, siguiendo a Moiss, sostiene adems que El que es es el primer nombre de Dios, Dionisio siguiendo a Cristo, dice que es el Bien[14].

Este texto es destacable por dos motivos. En primer lugar, San Buenaventura relaciona Ser y Bondad con dos niveles diferentes en la ascensin humana al primer principio. El ser es la base de la contemplacin de la esencia de Dios, el bien la base de la contemplacin de la Trinidad. El pasaje entero sugiere que este orden es jerrquico, en la medida en que los dos niveles se corresponden con el orden entre el Antiguo y el Nuevo Testamento y el que existe entre Moiss y Cristo.

En segundo lugar, desde esta perspectiva San Buenaventura interpreta la disputa en el pensamiento medieval acerca del primer nombre de Dios, para la cual Juan Damasceno y Dionisio el Areopagita son las autoridades[15]. La conclusin de San Buenaventura es diferente de la visin de Gilson de la filosofa cristiana. Juan Damasceno sigue a Moiss, cuando defiende la primaca del ser, pero Dionisio sigue a Cristo, cuando coloca el Bien como el nombre primario. En el captulo siguiente (cap. 6) del Itinerarium, San Buenaventura explica que el bien es el principalissimum fundamentum (fundamento principalsimo) para la contemplacin de las emanaciones divinas[16]. El Dios cristiano no permanece en s mismo, pero se comunica a s mismo: el bien es auto-difusivo.

2. Hay un pensador cristiano en la Edad Media que sostiene explcitamente la primaca del bien. Me refiero al dominico alemn Berthold de Moosburg (d. post 1361), sucesor del maestro Eckhart como cabeza del Studium generale en Colonia. Berthold escribi un extenso comentario a la Elementatio theologica de Proclo[17]. El comentario el nico sobre este texto compuesto en la Edad Media se construye de tal manera que explica primero lo que est presupuesto (suppositum) en los axiomas de Proclo y despus los axiomas mismos (propositum). Para nuestro estudio tiene especial inters el anlisis de Berthold de la decimoprimera proposicin, en cuanto considera la diferencia entre bien y ser. En este anlisis, se remite a dos posturas bsicamente diferentes de la tradicin filosfica, dos arquetipos de pensamiento, que presenta con los nombres de Platn y Aristteles. Esos praecipui philosophi sostienen diferentes puntos de vista acerca del ser, lo uno, y lo bueno[18].

Aristteles afirma unos ciertos communia, a los que llam trascendentia, debido a que esos trminos no estn restringidos a una categora sino que pasan por todas ellas (circumeunt). Los trascendentales, entre los que se encuentran ser, uno, verdad y bien, son convertibles entre s. Entre los communia ser es el primero. Es el ms formal de todos los conceptos, porque por lo significado por l cada cosa se distingue de la nada o del no-ser. Los otros trascendentales aaden algo al concepto del ser. Bien, por ejemplo, le aade la nocin de apetecible. Estos communia no tienen realidad extramental, ya que su generalidad es lograda por la abstraccin del intelecto; solamente tienen ser en el alma[19]. Platn, por el contrario, niega los tres elementos de la afirmacin aristotlica: (i) no existe una convertibilidad entre ser, uno y bien; (ii) el bien, no el ser, tiene prioridad, puesto que es ms abarcante; y (iii) ser, uno, y bien, tomados en su generalidad, tambin existen en realidad[20].

El Platn y el Aristteles de los que habla Berthold son claras transformaciones medievales de los dos protagonistas de la filosofa antigua. Su Platn es de hecho una persona con doble cara, es Proclo-Dionnisio[21]. Su Aristteles ha experimentado tambin una transformacin, Bertohld identifica la filosofa aristotlica con la doctrina de los trascendentales. Pero en el Aristteles griego no existe ciertamente una clara referencia a los trascendentales. Por diversas ideas del texto de Berthold, resulta manifiesto que l tiene presente la versin de la doctrina tal como es expuesta por Dietrich de Freiberg[22].

En su comentario, Berthold tambin da una explicacin de la discordia entre Platn y Aristteles. Ellos tenan diferentes concepciones acerca de la naturaleza de lo que es ms general. Aristteles bas su visin en la universalitas logica seu praedicationis, mientras que Platn lo hizo sin embargo en la universalitas theologica sive separationis. De acuerdo con la universalidad predicativa algo es lo ms universal en la medida en que es lo ms potencial. En la base de la universalidad teolgica, algo es ms actual o activo segn sea lo ms universal. Aquello que es lo ms universal y consecuentemente lo ms actual es el Bien o el Uno. Bien es anterior, ms universal y ms absoluto que ser, en la medida en que el bien es la causa ms universal de las cosas. Berthold considera a Dionisio el Areopagita como un defensor de la prioridad del bien sobre el ser. En contraposicin al bien, el ser ms universal es el primer causado, reivindicacin sostenida en la cuarta proposicin del Liber de causis (La primera de las cosas creadas es el ser)[23]. Para Berthold, la afirmacin platnica es superior a la filosofa primera de Aristteles, en la medida en que aquella considera no solamente el ser como ser, sino tambin los principios que estn por encima del ser[24].

La conclusin de la primera parte de nuestro anlisis es que en el pensamiento medieval la primaca del ser no se considera la nica postura filosfica legtima. Se pueden encontrar pensadores cristianos, que, refirindose a la tradicin dionisiana, relativizan o incluso niegan esa primaca en favor de la primaca del bien. La oposicin de Gilson entre la primaca cristiana del ser y la primaca platnico-dionisiana del bien no justifica la pluriformidad de la filosofa medieval. En su obra existe una tensin manifiesta entre la idea de filosofa cristiana y la realidad histrica del pensamiento medieval. Esta tensin surge del hecho de que su nocin de filosofa cristiana, que tiene originariamente un carcter histrico Gilson la describe como la traduccin conceptual de un objeto histrico observable[25], ha adquirido un contenido normativo (metafsicas del xodo) que hace que no encaje como categora historiogrfica.


3. Razones filosficas para la primaca del bien.

Dnde radica la atraccin de la postura que sostiene la primaca del bien? Qu razones filosficas motivan a los pensadores cristianos? Estas preguntas son esenciales para la segunda parte de mi exposicin. Algunas indicaciones de la respuesta pueden encontrarse en los textos de San Buenaventura y Berthold: el bien es auto-difusivo y productivo, tiene el aspecto de la causalidad.

1. Comencemos nuestra investigacin con la primera summa medieval, que est centrada en el bien, la Suma de bono, escrita por Felipe el Canciller (ca. 1225). Este trabajo ofrece una completa metafsica y teologa del bien, como lo muestra su divisin en tres partes: bonum naturae (el bien ontolgico), bonum in genere (la expresin habitual para el bien moral en el siglo XIII) y bonum gratiae (el bien sobrenatural)[26]. Lo que podra ser sorprendente, despus de haber odo la crtica de Berthold de Moosburg acerca de la doctrina aristotlica de los trascendentales, es el hecho de que las once preguntas introductorias de esta Summa contienen la primera recopilacin sistemtica de tal doctrina[27]. Una de las crticas de Berthold concierne a la prioridad del ser. La recopilacin de Felipe el Canciller, sin embargo, est dominada, no por la nocin de ser sino por la idea de bien. Por qu tiene el bien una posicin tan central en la gnesis de la doctrina?

Iluminador es en este respecto el prlogo de la Summa, en el que Felipe el Canciller explica su intencin de meditar acerca de un texto de las Escrituras, Job 28, 1, donde en su versin latina se lee: Habet argentum venarum suarum principia, et auro locus est in quo conflatur (literalmente: la plata tiene comienzos en sus vetas, y el oro tiene un lugar donde es tamizado). Qu significa esto? La exposicin de Felipe el Canciller del texto es ms una reflexin especulativa que una exgesis escritural.

En su lectura, oro se refiere a la perfeccin de la razn prctica, la sabidura de lo moral (sapientia morum), mientras que plata se refiere a la perfeccin de la razn terica, la comprensin de las cuestiones (intelligentia quaestionum)[28]. Aparentemente la razn prctica tiene una especie de prioridad sobre la razn terica, pero, lo que le importa a Felipe el Canciller es la expresin principia en el texto, en la medida en que su Summa es una recopilacin de cuestiones. La plata tiene principios (o puntos de partida), desde los que su excavacin comienza[29]. Aplica la imagen de una mina de plata al pensamiento terico:

Como la plata se extrae de vetas ocultas como de sus principios, as tambin la comprensin de las cuestiones se extrae de la universalidad de los principios (ex communitate principorum). Cuando estos principios no son conocidos, todo lo dems queda en tinieblas. Adems la fe de aquellos que desconocen la naturaleza de los principios naufraga, como es el caso de los maniqueos[30].

El inicio del prlogo de Felipe el Canciller es muy sugerente. A travs de la metfora de la extraccin deja clara su intencin de ir al fundamento del pensamiento. La comprensin de las cuestiones debe remontarse a los principios comunes subyacentes. Obviamente Felipe el Canciller considera el bien (bonum) como principio fundamental, por ello contina diciendo que tratar principalmente del bien.

El centrarse en el bien debe entenderse en conexin con la explcita mencin a los maniqueos del Prlogo. Su fe ha naufragado (una referencia a 1 Timoteo, 1, 19), porque ignoraban la naturaleza de los principios. Esta ignorancia proviene, segn sugiere Felipe el Canciller, de su negacin de la universalidad del bien. La religin de Mani ensea un dualismo radical entre dos principios constitutivos, el principio de la luz y el de la oscuridad[31].

El inters de Felipe el Canciller por el bien no es, en s mismo, algo nuevo, ya que tiene una gran tradicin en el pensamiento cristiano, para el que el maniquesmo supuso el mayor reto. Felipe el Canciller se refiere con frecuencia a dos escritos, al De natura boni, en el que San Agustn concluy sus polmicas con los maniqueos demostrando que toda naturaleza como naturaleza es bien, y al trabajo de Boecio De hebdomanibus, en el que se discute la relacin entre ser y bien. Tambin seala bastantes pasajes del captulo 4 del De divinis homnibus de Dionisio, que contiene una extensa consideracin sobre el mal, del que es una adaptacin el tratado de Proclo De malorum subsistentia[32]. El filsofo alemn Hans Blumenberg ha mantenido la tesis de que la tarea propia de la filosofa durante la Edad Media consisti en la superacin de la gnosis dualista[33].

Sin embargo existe un elemento nuevo en la obra de Felipe el Canciller. Ms adelante en su Summa, en una cuestin en la que la que argumenta que el mal no es ni un principio ni un gnero, observa que el error de los maniqueos parece derivarse de los postulados de filsofos en los que se sostiene que bien y mal son principios contrarios[34]. Felipe el Canciller debe aqu tener en cuenta las Categoras de Aristteles. Al considerar las diferentes formas de oposicin, Aristteles presenta bien y mal como un claro ejemplo de la oposicin de contrarios[35]. Lo diferenciador de esta forma de oposicin es que sus dos trminos tienen un significado positivo. En la medida en que el error de los maniqueos tiene un origen filosfico, necesita tambin una contestacin filosfica. Esto muestra a Felipe el Canciller la necesidad de acudir al fundamento del pensamiento, ms an en cuanto la doctrina maniquea volvi a ser de nuevo tema de discusin en la alta Edad Media a travs del movimiento de los ctaros. La Summa de bono de Felipe el Canciller podra ser considerada como una respuesta a la nueva variante de maniquesmo. No parece ser mera coincidencia el que en ese mismo momento surjan tambin una serie de escritos considerando el bien. Guillermo de Alvernia escribi en 1225 el De bono et malo; la obra ms temprana de Alberto Magno se titula De natura boni.

El descubrimiento de Felipe el Canciller consiste en relacionar el bien con los otros tres communissima. El bien no es el nico principio comn, pues Felipe el Canciller sostiene que los ms comunes son estos: ser, uno, verdad y bien[36]. sta es la primera formulacin en la Summa de Felipe el Canciller de una doctrina de los trascendentales, aunque l nunca utiliza el trmino transcendentia en su trabajo. En las tres primeras cuestiones investiga la relacin del bien con los otros comunissima. Tanto ser como bien, son prima (primeros) en el sentido que no hay un concepto anterior en el que ellos puedan ser resueltos[37].

En el orden conceptual de los trascendentales ser es anterior a bien, pero Felipe el Canciller apenas habla acerca del ser. Su inters principal es el bien que, insiste, es una nocin ms rica (abundat) que ser, porque expresa algo que no es expresado por ser: la indivisin del acto por la potencia[38]. Mal significa precisamente la divisin de los dos componentes. La Summa de bono de Felipe el Canciller indica que los autnticos movens de la reflexin cristiana parecen ser la oposicin de bien y mal, no la de ser y no-ser.

2. El siglo XIII no fue slo el siglo de la recepcin de Aristteles, sino tambin la era de un estudio intensivo de las obras de Dionisio el Areopagita. Alberto Magno, por ejemplo, coment el corpus dyonisiacum entero. El aspecto ms destacable de su comentario del De divinis nominubus es el enfrentamiento de la tradicin dionisiana con la doctrina de los trascendentales. La consideracin ms extensa de Alberto Magno sobre esta doctrina ha de encontrarse en este comentario.

La perspectiva dionisiana difiere de la trascendental en varios puntos de vista. Dionisio no se ocupa de lo ms general, sino de los nombres divinos. Otra diferencia concierne al orden de esos nombres. Para Dionisio Bien es el primer nombre, mientras que en el orden de los trascendentales ser es conceptualmente anterior; y el bien aade algo a ser.

La posibilidad de conectar la perspectiva dionisiana con la trascendental descansa en las afirmaciones del De divinis nominibus en las que Dionisio propone la extensin universal del bien: no hay ser que no participe en el bien y en la belleza[39]. Los autores medievales leen esta afirmacin como una expresin de la convertibilidad de ser y bien. San Buenaventura por ejemplo, sostiene que: ser y bien son convertibles, sicut vult Dyonisius[40]. Pero como puede integrarse la prioridad dionisiana del bien en la doctrina de los trascendentales?

Alberto Magno cuestiona varias veces en su comentario[41] el orden de Dionisio de los nombre divinos. Su dubium seala: es correcto dilucidar Ser despus de Bien? Aquel que sea anterior debe ser el primero en ser considerado. Pero ser es la primera concepcin del intelecto; y tambin posee una prioridad ontolgica, en la medida en que todas las otras determinaciones presuponen el ser.

Alberto Magno se esfuerza en justificar la posicin privilegiada del bien en Dionisio introduciendo un elemento nuevo en la discusin sobre la relacin entre los trascendentales, cmo pueden diferir unos de otros, en cuanto son communissima? La solucin de Felipe el Canciller, que adoptaron todos los pensadores posteriores, distingue un momento de identidad y de diferencia en su relacin. Los communissima son idnticos segn sus supuestos (secundum suppositia). Si uno considera lo que es ser y lo que es bien, entonces ser y bien son convertibles. Los communissima no son, sin embargo, sinnimos: difieren unos de otros en funcin de sus conceptos (secundum rationem), a este respecto el bien va ms all del ser[42].

La innovacin de Alberto Magno consiste en la introduccin de otra diferencia relacionada con la causalidad. Cuando se consideran ser y bien en la causa in actu, el bien es primero, porque la bondad es la razn inmediata de la accin de la causa y de la comunicacin de ser. Alberto Magno tambin funda la prioridad del bien en la doctrina aristotlica de las causas. El bien tiene carcter de fin, y el fin es la causa de las causas, porque es la causa de la causalidad de las otras causas[43].

En la interpretacin de Alberto Magno el punto de vista causal determina el orden de los nombres divinos en Dionisio. Su mtodo en De divinis nominibus es la reduccin o resolucin de las cosas a la causa primera. El Areopagita tiene razn: desde una perspectiva causal, el Bien es el nombre primario y por consiguiente considera en primer lugar el bien[44]. Sobre la base de una metafsica del Bien, Alberto Magno integra la prioridad dionisiano-platnica del bien en la doctrina de los trascendentales.

La primaca del bien descansa en su causalidad; se podra decir adems, en la terminologa de Berthold de Moosburg que descansa en la universalidad teolgica. El bien es la condicin de causalidad como tal; su ratio causandi es doble: el bien es productivo, es principio, tiene el carcter de una causa eficiente, y tambin atrae, es fin, y tiene el carcter de una causa final[45]. El doble aspecto de la causalidad del bien marca la visin del mundo medieval; los trabajos de Toms de Aquino dan prueba de ello.

Toms de Aquino considera la realidad creada como una circulatio, un movimiento circular, en el que principio y fin son idnticos. En su Summa contra Gentiles, II, 46, escribe:

Un efecto es ms perfecto cuando retorna a su principio; as el crculo es la ms perfecta de todas las figuras, y el movimiento circular el ms perfecto de todos los movimientos, porque en l se vuelve al principio. Es adems necesario que las criaturas vuelvan a su principio para que el universo de las criaturas pueda alcanzar su perfeccin ltima[46].

Esta opinin, que no es especfica del Aquinate sino que se encuentra tambin en San Buenaventura y en Meister Eckhart, es tanto ms sorprendente, cuanto que, desde los estudios de Oscar Cullman, la lnea recta ha llegado a ser considerada como el smbolo ms adecuado para la concepcin cristiana de la historia[47]. Como resultado de esta tendencia, no est todava suficientemente discernida la importante posicin de la idea de circularidad en el pensamiento medieval[48].

La doctrina de la circularidad es de procedencia neoplatnica. Fue conocida por Toms de Aquino, a travs de Proclo y Dionisio. En su comentario al De divinis nominibus, Toms de Aquino sostiene:

Se debe considerar ulteriormente que todo efecto se convierte (convertitur) a la causa de la cual procede, como sostienen los platnicos. La razn de esto es que todas las cosas se convierten a su bien al desearlo. Ahora, el bien del efecto deriva de su causa. Por tanto, todo efecto se convierte a su causa por el mero hecho de desearla. Por consiguiente l [Dionisio], habiendo dicho que todo se deduce (deducuntur) de la Divinidad, contina aadiendo que todas las cosas se convierten a l por el deseo[49].

Tomas de Aquino funda el movimiento circular de la realidad creada en la doble causalidad del bien con respecto a la salida (exitus) y al retorno (reditus) de las cosas. Todas las cosas tienden al bien del que salen previamente. Por consiguiente en ellas se funda una determinada forma de circulatio[50]. La bondad divina es el alfa y omega de todas las criaturas.

3. La primaca dionisiana del bien est justificada all donde el bien ostente la primaca en el dominio de la causalidad. Pero hay otro reino en el que el bien es anterior al ser, es decir, el de la moralidad. El peso de esta perspectiva se infravalora a menudo en las lecturas modernas de las summae medievales. Debido a que tenemos un inters especulativo, por ejemplo las metafsicas del xodo, tendemos a olvidar que la parte ms extensa, con mucho, (y la ms influyente) de la Summa theologiae de Toms de Aquino est consagrada a cuestiones morales, y primariamente a la discusin de las virtudes[51].

La parte I-II de su Summa se ocupa de la consideracin moral de los actos humanos (q. 6, prol.). En esta parte, en el contexto de su clsica exposicin de la ley natural, Toms de Aquino elabora una estructura para la ciencia prctica que es anloga a la de la ciencia terica. La analoga entre las razones tericas y prcticas conforma el punto de partida de su exposicin: Los preceptos de la ley natural son para la razn prctica lo que los principios primeros de demostracin son para la razn terica, para ambas son principios auto-evidentes (principia per se nota)[52].

La analoga entre la razn terica y la razn prctica, que es un elemento original en las ticas de Tomas de Aquino, es indicativa tanto de su acuerdo como de su diferencia. La razn prctica y terica tienen la misma estructura formal de racionalidad: ambas van de los primeros principios a las conclusiones. Al mismo tiempo, el dominio del pensamiento prctico es distinto del terico, cada uno tiene sus propios primeros principios. La analoga es adems una indicacin de la autonoma de las ticas filosficas.

Tanto la razn prctica como la terica proceden de primeros principios auto-evidentes. Tomas discute la naturaleza de esas proposiciones e introduce una distincin entre ellas que se deriva del De hebdomadibus de Boecio. Algunas proposiciones son auto-evidentes slo a los cultivados, los que comprenden el significado de los trminos de dichas proposiciones. Otros axiomas son universalmente auto-evidentes, puesto que los trminos de esas proposiciones son conocidos por todos[53]. De este modo Toms de Aquino entra en el dominio de los trascendentales al reducir los principios universalmente auto-evidentes a los primeros inteligibles.

La parte siguiente del argumento se centra en el orden entre los trascendentales. Este orden est relacionado con la aprehensin de las nociones ms comunes. Aquello que primero concibe el intelecto es ser. Toms de Aquino establece una relacin de fundacin entre la primera concepcin del intelecto humano, ser, y el primer principio de la razn teortica, la misma cosa no puede ser afirmada y negada al mismo tiempo. El principio de contradiccin se basa (fundatur) en las nociones de ser y no-ser[54].

Toms de Aquino realiza entonces la transicin de la razn terica a la prctica, una transicin que ocurre al mismo tiempo que un cambio en lo primero conocido: como ser es lo primero que cae bajo la aprehensin absolutamente (simpliciter), as bien es lo primero que cae bajo la aprehensin de la razn prctica, puesto que la razn prctica se dirige a la accin, y todo agente acta por un fin, que tiene razn de bien[55].

Sobre la base de la analoga estructural entre la razn terica y la razn prctica, Toms de Aquino es capaz de establecer una relacin de fundacin entre la nocin de bien y el primer principio de la razn prctica. La ratio de bien es lo que todos desean. Por consiguiente, el primer principio de la razn prctica es: Bien es lo que ha de hacerse y perseguirse, y mal lo que ha de ser evitado[56]. Este principio tiene la misma estructura que el principio de la razn terica, en la medida en que ambos principios estn marcados por una oposicin. Pero el primer principio de la razn prctica, basado en la nocin del bien, posee un carcter normativo. Es el primer precepto de la ley natural que dirige las acciones humanas.

Una de las caractersticas fundamentales de la aproximacin de Toms de Aquino a la ley natural en la Summa theologiae, I-II, 94, 2 es el papel fundacional de la doctrina de los trascendentales. La nocin del bien es el primer concepto de la razn prctica y el fundamento de la ciencia prctica.

4. Existe otro aspecto en la tica medieval que merece nuestra atencin: la defensa de la idea de Platn del Bien contra la ms famosa crtica de Aristteles. En el primer libro de sus ticas, Aristteles argumenta que nada que es comn a una forma se encuentra en todas las categoras. Pero el bien, como el ser, se encuentra en todos los predicamentos. Por tanto, no puede haber una Idea comn o Forma del Bien[57]. En sus dos comentarios a las ticas, Alberto Magno se distancia claramente del punto de vista de Aristteles.

Aristteles interpreta la Forma de Bien de Platn como la forma de un gnero que se predica unvocamente de todos los bienes. Pero en su primer comentario, Alberto Magno se pregunta si sta es realmente la postura de Platn. Se refiere al comentador Bizantino Eustratius de Nicea (ca. 1050-1120) que sostuvo que Aristteles adscribe errneamente esta concepcin a Platn. En defensa de la doctrina de las Ideas, Eustratius seala que Platn haba diferenciado tres clases de universales: el universal ante rem, que precontiene la cosa y es el principio formal que produce la naturaleza; el universal in re, que es la naturaleza distribuida en acto en una pluralidad de cosas; y el universal post rem, el que el alma abstrae de la cosa. Con la Idea de Bien, Platn quiso expresar la primera clase de universal, el ejemplar divino. Alberto Magno concluye que los argumentos de Aristteles son intiles (nihil valent), cuando se comprende, junto con el Comentarista, la Idea de Bien como una Forma de la que todas las cosas descienden como desde un ejemplar, y que formalmente causa la bondad de todas las cosas[58].

Resulta sorprendente que Alberto Magno comentara dos veces las ticas. Aproximadamente diez aos despus del primero (ca. 1260), redact un segundo comentario a las ticas. No nos dice por qu lo hizo, pero debi existir una razn filosfica interna para tal decisin. Nos hacemos una idea de su motivo, cuando vemos sus consideraciones en el segundo comentario.

Las ticas, seala Alberto Magno, consideran el bien del ser humano. No se puede determinar, sin embargo ese bien, si no se comprende qu es el bien[59]. Habiendo investigado qu sea el bien, Alberto Magno argumenta que debe haber algo que sea bien per se o bien substancialmente, que es la causa de todas las cosas buenas. Vuelve a defender la tesis platnica de la Idea del Bien de las objeciones sofsticas de los Peripatticos[60]. El segundo comentario de Alberto Magno muestra su profunda conviccin de que las ticas, y en particular las ticas de Aristteles, necesitan ser completadas por una metafsica del Bien. Platn est en lo cierto cuando sostiene que para un filsofo la mejor cosa para aprender es el bien.

Nuestra conclusin final es que la oposicin de Gilson entre la primaca cristiana del ser y la primaca dionisiano-platnica del bien es insatisfactoria desde un punto de vista filosfico. Debido a razones filosficas, los autores cristianos sostienen la primaca del bien en varias reas. El bien es lo primero desde la perspectiva de la causalidad, es el fundamento de las salidas y retornos de las cosas, del movimiento circular de la realidad. El bien es el primer concepto de la razn prctica (Toms de Aquino), una doctrina del bien moral necesita ser complementada por una metafsica del Bien (Alberto Magno).

Esto no excluye la primaca del ser en otras reas, por ejemplo en la ciencia teortica, porque primaca es un trmino relacional que puede tener varios significados. Prius multipliciter dicitur, Aristteles expone en el quinto libro de su Metafsica, su diccionario de trminos filosficos bsicos[61]. Prior y posterior se formulan en relacin a un principio que puede ser primero en el orden del ser, del llegar a ser o del conocimiento. Los diferentes modos de prior se pueden reducir a uno, en funcin de que primero es el que puede ser sin los otros, mientras que lo contrario no se sostiene. El criterio general de prioridad es la dependencia de las cosas[62]. Pero incluso en este sentido general no hay espacio para la oposicin absoluta de Gilson. Un buen ejemplo es la doctrina medieval de los trascendentales, de la que Berthold de Moosbrug dice ser anti-platnica, en la medida en que ensea la prioridad conceptual del ser y la convertibilidad de ser y bien. La doctrina sostiene que ambos, ser y bien, son communissima y prima; y esto no
mantiene una subordinacin del bien al ser. Alberto Magno, que subscribe la doctrina, puede defender al mismo tiempo la idea platnica del Bien. Los autores medievales en general no pretenden una oposicin entre ser y el bien, sino ms bien su integracin.

Jan A. Aertsen

Universitt zu Kln

Thomas-Institut

Universttstr., 22

50923 Kln Alemania

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[1] E. Gilson, Lesprit de la philosophie mdivale, (cit. Lesprit) PUF, Pars, 21948, l (trad. esp.: El espritu de la filosofa medieval, Rialp, Madrid, 1981).

[2] E. Gilson, Lesprit, 51.

[3] W. Beierwaltes, Neoplatonica, Philosophische Rundschau, 1969 (16), 149 en su revisin de K. Kremer, Die neuplatonische Seinsphilosophie und ihre Wirkung auf Thomas von Aquin, Leiden, 1966, 21971. Este libro se dirige contra la metafsica del xodo de Gilson (ver esp. XXVIII). Para otra concepcin de la filosofa cristiana, la metafsica del Cantar de los Cantares, que se origin en el perodo Patrstico, ver T. Kobusch, Metaphysik als Lebensform. Zur Idee einer praktischen Metaphysik, en W. Goris (ed.), Die Metaphysik und das Gute. Aufstze zu ihrem Verhltnis in Antike und Mittelalter Jan A. Aertsen zu Ehren, Leuven, 1999, 27-56.

[4] E. Gilson, Lesprit, 55; ver tambin 53, nt. 2. P. Aubenque, Etienne Gilson et la question de ltre, en Etienne Gilson et nous. La philosophie et son histoire. Colloque sur lactualit de la pense dEtienne Gilson, M. Couratier (ed.), Paris, 1980, 81-83.

[5] Dionisio Areopagita, De divinis nominibus, cap. 2, n. 3, Corpus Dionysiacum, v. 1, B. R. Suchla (ed.), Patristische Texte und Studien, 33, Berlin/New York, 1990, 125.

[6] Toms de Aquino, De malo, q. 1, a. 2: Platonici [] dicebant quod bonum ad plura se extendit quam ens. Et hanc uiam uidetur sequtus Dionisius in libro De diuinis nominibus, bonum preordinans enti.

[7] W. Beierwaltes, Dionysius Areopagites - ein christlicher Proklos?, en Platonismus im Christentum, Frankfurt am Main, 1998, 44-84.

[8] Dionisio Areopagita, De divinis nominibus, cap. 13, n. 3 (ed. Suchla, 229). C. Steel, Lun et le bien. Les raisons dune identification dans la tradition platonicienne, Revue des sciences philosophiques et thologiques, 1989 (73), 81-82.

[9] San Buenaventura, Collationes in Hexaemeron, X, 10 (Opera omnia, V, 378 b): Primum speculabile est, Deum esse. Primum nomen Dei est esse, quod est manifestissimum et perfectissimum, ideo primum []; hoc est proprie proprium nomen Dei. Deus non dixisset Moysi sive datori Legis: Ego sum qui sum, nisi esset primus.

[10] E. Gilson, Lesprit, 55, nt. 1.

[11] K. Ruh, Geschichte der abendlndischen Mystik, vol. II, Mnchen, 1993, 412. Para la teora del Bien de San Buenaventura, ver A. Speer, Principalissimum fundamentum. Die Stellung des Guten und das Metaphysikverstndnis Bonaventuras, en W. Goris (ed.), Die Metaphysik und das Gute, 107-138.

[12] San Buenaventura, Itinerarium mentis in Deum, (cit. Itinerarium) I, 2 (Opera omnia, V, 297 a).

[13] San Buenaventura, Itinerarium, V, 1 (V, 308 b): per quae intelligimus duos modos seu gradus contemplandi Dei invisibilia et aeterna, quorum unus versatur circa essentialia Dei, alius vero circa propria personarum.

[14] San Buenaventura, Itinerarium, V, 2 (V, 308 b): Primus modus primo et principaliter defigit aspectum in ipsum esse, dicens quod qui est est primum nomen Dei. Secundus modus defigit aspectum in ipsum bonum, dicens, hoc esse primum nomen Dei. Primum spectat potissime ad vetus testamentum, quod maxime praedicat divinae essentiae unitatem; unde dictum est Moysi: Ego sum qui sum; secundum ad novum, quod determinat personarum pluralitatem, baptizando in nomine Patris et Filii et Spiritus sancti. Ideo magister noster Christus, volens adolescentem, qui servaverat Legem, ad evangelicam levare perfectionem, nomen bonitatis Deo principaliter et praecise attribuit. Nemo, inquit, bonus nisi solus Deus. Damascenus igitur sequens Moysen dicit, quod qui est est primum nomen Dei; Dionysius sequens Christum dicit, quod bonum est primum nomen Dei.

[15] Guillermo de Auxerre, Summa aurea, I, tr. 4, cap. 2 (ed. Spicilegium Bonaventurianum XVI, Grottaferrata, 1980, 41): Secundo queritur de contrarietate que videtur esse inter beatum Dionysium et Iohannem Damascenum. Dicit enim Iohannes Damascenus quod primum et principale nomen est qui est, sed beatus Dionysius, ut ipse Iohannes testatur, dicit quod bonum est primum nomen Dei. Unde in libro De divinis nominibus prius agit de bono quam de ente.

[16] San Buenaventura, Itinerarium, VI, 1 (V, 310 b).

[17] Berthold de Moosburg, Expositio super Elementationem theologicam Procli: Prologus. Propositiones 1-13 (Corpus Philosophorum Teutonicorum Medii Aevi VI, 1), M. R. Pagnoni-Sturlese / L. Sturlese (eds.), Hamburg, 1984. El volumen contiene una Introduccin muy valiosa por K. Flasch (xi-xxviii). Ver tambin A. de Libera, Introduction la mystique rhnane dAlbert le Grand Maitre Eckhart, Paris, 1984, 317-442 (cit. Introduction la mystique rhnane). J. A. Aertsen, Ontology and Henology in Medieval Philosophy (Thomas Aquinas, Master Eckhart and Berthold von Moosburg), en E. P. Bos / P. A. Meyer (eds.), Proclus and his Influence in Medieval Philosophy, Leiden, 1992, 120-140. W. Goris, Das Gute als Ersterkanntes bei Berthold von Moosburg, en W. Goris (ed.), Die Metaphysik und das Gute, 141-172.

[18] Berthold de Moosburg, Expositio, prop. 11A (ed. Pagnoni-Sturlese, 185, 21-22): De primo sciendum quod, ut aliqualiter tantum est super 1 elemento, ens, unum, bonum aliter accipiuntur ab Aristotele et aliter a Platone. Nuestra exposicin se apoya en el desarrollo de este autor de la nocin de suppositum que se encuentra en la primera parte de la proposicin undcima.

[19] Berthold de Moosburg, Expositio, prop. 11A (ed. Pagnoni-Sturlese, 185,23-186,53): Aristoteles enim [] ponit quaedam communia, quae vocat transcendentia eo, quod circumeunt omne genus praedicamenti, puta ens, unum, bonum, verum, res, quid seu aliquid []. Inter quae tamen ipsum ens dicit esse primam et formalissimam omnium intentionum formalium, qua unaquaeque res differt a nihilo vel non ente simpliciter []. Unde oportet, ut dicit, omnia alia addere super ens, quod de intellectu entis non sit. Et talis additio non potest esse nisi rationis tantum []. Ens autem sic acceptum est communissimum in se communitate abstractionis, quam efficit intellectus, qui efficit universalitatem in rebus. Et sic ipsum ens non habet esse in rerum natura nisi in anima. Vase, Expositio, prop., 1A (ed. Pagnoni-Sturlese, 72, 53-73, 89).

[20] Berthold de Moosburg, Expositio, prop. 11A (ed. Pagnoni-Sturlese, 186, 60-187, 63): Et per consequens dicit ens et bonum distingui ab invicem re et ratione seu intentione ita tamen, quod bonum sit prius, universalius, formalius et absolutius non solum ipso ente, sed etiam respectu omnium intentionum formalium sicut universalissima causa simpliciter omnium.

[21] A. de Libera, Introduction la mystique rhnane, 388-389.

[22] J. A. Aertsen, Die Transzendentalienlehre bei Dietrich von Freiberg, en K. H. Kandler / B. Mojsisch / F. B. Stammktter (eds.), Dietrich von Freiberg. Neue Perspektiven seiner Philosophie, Theologie und Naturwissenschaft, Amsterdam/Philadelphia, 1999, 23-47.

[23] Berthold de Moosburg, Expositio, prop. 11A (ed. Pagnoni-Sturlese, 186, 54-59): Non sic autem accipiuntur ens et bonum apud Platonem, qui ponit utrumque etiam in sua universalitate acceptum esse in rerum natura. Non enim dicit ea esse universalia universalitate logica seu praedicationis, ubi, quanto aliquid est universalius, tanto est potentialius, sed ponit ea esse universalia universalitate theologica sive separationis, ubi, quanto aliquid est universalius, tanto est actualius ita, quod universalissimum est actualissimum. Vase, Expositio, prop. 1A (ed. Pagnoni-Sturlese, 73, 90-74, 105), donde Berthold ya presenta la oposicin entre universalitas praedicationis y universalitas separationis, entre universale logicum y universale theologicum.

[24] Berthold de Moosburg, Expositio, praeambula C (ed. Pagnoni-Sturlese, 65, 454-66, 458; 66, 482-485).

[25] E. Gilson, La notion de philosophie chrtienne, Bulletin de la Socit franaise de philosophie, Paris, 1931, 72: Ce que je cherche dans la notion de philosophie chrtienne, cest une traduction conceptuelle de ce que je crois un objet historiquement observable: la philosophie dans son tat chrtien.

[26] M. M. Hervs-Glvez, El bien segn Felipe el Canciller. La Summa de bono en el contexto de la recepcin aristotlica, Pamplona, 1995.

[27] Para el comienzo de la doctrina de los trascendentales en Felipe el Canciller, ver H. Pouillon, Le premier trait des proprits transcendentales. La Summa de bono du Chancellier Philippe, Revue noscolastique de philosophie, 1939 (42), 40-77; S. MacDonald, Goodness as Transcendental: The Early Thirteenth-Century Recovery of an Aristotelian Idea, Topoi, 1992 (11), 173-186; J. A. Aertsen, Medieval Philosophy and the Transcendentals. The Case of Thomas Aquinas, Leiden/New York/Kln, 1996, 25-40.

[28] Felipe el Canciller, Summa de bono, prol. (ed. N. Wicki, Bern, 1985, 4): Aurum sapientia morum, argentum intelligentia questionum []. Argentum pertinet ad intelligentiam, aurum ad sapientiam, argentum ad fidem, aurum ad caritatem, argentum ad perfectionem speculativi intellectus, aurum ad perfectionem practici intellectus, id est affectus.

[29] Felipe el Canciller, Summa de bono, prol. (ed. Wicki, 4): Hoc argentum habet venarum suarum principia, ex quibus tamquam minerale corpus educitur, a quibus incipiemus.

[30] Felipe el Canciller, Summa de bono, prol. (ed. Wicki, 4): Sicut argentum in mineriis ex venis occultis tamquam ex suis principiis eruitur, ita intelligentia quaestionum ex communitate principiorum tamquam ex occultis venis extrahitur, quibus ignoratis cetera caligine involvuntur. Et ideo naufragaverunt circa fidem rationem principiorum ignorantes, ut Manichei.

[31] Felipe el Canciller, Summa de bono, q. 6 (ed. Wicki, 25): inducamus quod induxit Manicheus ponens duo principia principium lucis et principium tenebrarum.

[32] C. Steel, Proclus et Denys: De lexistence du mal, en Y. de Anda (ed.), Denys lAropagite et sa postrit en Orient et en Occident, Paris, 1997, 89-108.

[33] H. Blumenberg, Skularisierung und Selbstbehauptung, (Erweiterte und berarbeitete Neuausgabe von Die Legitimitt der Neuzeit), Frankfurt am Main 1974, 150.

[34] Felipe el Canciller, Summa de bono, De bono nature in communi, q. 2 (ed. Wicki, 42): Sequitur de bono et malo quae ponuntur principia rerum, ut magis evacuetur error Manicheorum qui ortum videbatur habere ex hiis verbis philosophorum, prout philosophi ponunt bonum et malum esse contraria principia et contraria genera.

[35] Aristteles, Categoriae, c.11 (14a 24-25).

[36] Felipe el Canciller, Summa de bono, prol. (ed. Wicki, 4): Communissima autem hec sunt: ens, unum, verum, bonum.

[37] Felipe el Canciller, Summa de bono, q. 9 (ed. Wicki, 30): ens et unum et verum et bonum sunt prima []. Primae intentiones simplices dicuntur, quia non est ante ipsas in quae fiat resolutio. Ante prima non est quod in eorum veniat diffinitionem.

[38] Felipe el Canciller, Summa de bono, q. 1 ad 1 (ed. Wicki, 8).

[39] Dionisio Areopagita, De divinis nominibus, cap. 4, n. 7 (ed. Suchla, 152).

[40] San Buenaventura, In I Sent., d. 1, a. 1, q. 2 f. 2 (Opera omnia, I, 32 a).

[41] Alberto Magno, Super Dionysium De divinis nominibus, (cit. Super De divinis nominibus) c. 3, n. 2 (ed. P. Simon, Opera omnia, vol. 37/1, Mnster, 1972, 101); c. 4, n. 2 (113); c. 5, n. 2 (303); c. 13, n. 28 (448-449). A. de Libera, Ltre et le bien: Exode 3:14 dans la thologie rhnane, en A. de Libera / E. Zum Brunn, Celui qui est. Interprtations juives et chrtiennes dExode 3:14, Paris, 1986, 127-160.

[42] Felipe el Canciller, Summa de bono, q. 1 ad 1 (ed. Wicki, 8).

[43] Alberto Magno, Super De divinis nominibus, c. 3, n. 2 (ed. Simon, 102); c. 4, n. 3 (114); c. 5, n. 2 (303-304); c. 13, n. 28 (449).

[44] Alberto Magno, Super De divinis nominibus, c. 3, n. 2 (ed. Simon, 102): Et secundum hanc considerationem dicit Dionysius, quod primo debet determinari de bono, cum intendat exponere divina nomina, quibus nominatur Deus per processiones ipsius, secundum quod est in causa actu; c. 4, n. 3 (114).

[45] Por ejemplo, San Buenaventura, In I Sent., d. 45, a. 2, q. 1, c. (I, 804 b): ratio causandi est bonitas et in ratione effectivi et in ratione finis. Nam bonum dicitur diffusivum, et bonum est propter quod omnia.

[46] Toms de Aquino, Summa contra Gentiles, II, 46: Tunc enim effectus maxime perfectus est quando in suum redit principium; unde et circulus inter omnes figuras, et motus circularis inter omnes motus, est maxime perfectus, quia in eis ad principium reditur. Ad hoc igitur quod universum creaturarum ultimam perfectionem consequatur, oportet creaturas ad suum redire principium.

[47] O. Cullmann, Christus und die Zeit. Die urchristliche Zeit- und Geschichtsauffassung, Zrich, 1946; trad. ingl.: Christ and Time: The Primitive Christian Conception of Time and History, London, 21962.

[48] J. A. Aertsen, Nature and Creature. Thomas Aquinas Way of Thought, Leiden / New York, 1988, 40-44; P. W. Rosemann, Omne agens agit sibi simile. A Repetition of Scholastic Metaphysics, Leuven, 1996, 253 ss.

[49] Toms de Aquino, In De divinis nominibus, c. 1, lect. 3, 94: Est autem ulterius considerandum quod omnis effectus convertitur ad causam a qua procedit, ut Platonici dicunt. Cuius ratio est quia unaquaeque res convertitur ad suum bonum, appetendo illud; bonum autem effectus est ex sua causa, unde omnis effectus convertitur ad suam causam, appetendo ipsam. Et ideo postquam dixerat quod a Deitate deducuntur omnia, subiungit quod omnia convertuntur ad Ipsum per desiderium. Para Proclo, ver Elementatio theologica translata a Guillermo de Morbecca, prop. 31 (ed. H. Boese, Leuven, 1987, 20): Omne procedens ab aliquo secundum essentiam convertitur ad illud a quo procedit; prop. 33 (ed. Boese, 21): Omne procedens ab aliquo et conversum circularem habet operationem.

[50] Toms de Aquino, In IV Sent., 49, 1, 3, 1: Et quia omnia procedunt a Deo inquantum bonus est..., ideo omnia creata secundum impressionem a Creatore receptam inclinantur in bonum appetendum secundum suum modum, ut sic in rebus quaedam circulatio inveniatur; dum, a bono egredientia, in bonum tendunt. In I Sent., 14, 2, 2: In exitu creaturarum a primo principio attenditur quaedam circulatio vel regiratio, eo quod omnia revertuntur sicut in finem in id a quo sicut principio prodierunt; S. Th., I, 63, 4; S. Th., I, 12, 1.

[51] Esta observacin la realiz C. Steel, The greatest thing to learn is the Good. On the claims of ethics and metaphysics to be the first philosophy, en: W. Goris (ed.), Die Metaphysik und das Gute, 24. No estoy de acuerdo, sin embargo, con su opinin de que las consideraciones de los trascendentales, do not give full weight to the moral philosophy that for Thomas was so important, 24.

[52] Toms de Aquino, S. Th., I-II, q. 94, 2: Praecepta legis naturae hoc modo se habent ad rationem practicam sicut principia prima demonstrationum se habent ad rationem speculativam: utraque enim sunt quaedam principia per se nota.

[53] Toms de Aquino, S. Th., I-II, 94, 2: sicut dicit Boetius in libro de Hebdom., quaedam sunt dignitates vel propositiones per se notae communiter omnibus: et huiusmodi sunt illae propositiones quarum termini sunt omnibus noti []. Quaedam vero propositiones sunt per se notae solis sapientibus, qui terminos propositionum intelligunt quid significent.

[54] Toms de Aquino, S. Th., I-II, 94, 2: in his autem quae in apprehensione omnium cadunt, quidam ordo invenitur. Nam illud quod primo cadit in apprehensione, est ens, cuius intellectus includitur in omnibus quaecumque quis apprehendit. Et ideo primum principium indemonstrabile est quod non est simul affirmare et negare, quod fundatur supra rationem entis et non entis: et super hoc principio omnia alia fundantur, ut dicitur in IV Metaphys..

[55] Toms de Aquino, S. Th., I-II, 94, 2: Sicut autem ens est primum quod cadit in apprehensione simpliciter, ita bonum est primum quod cadit in apprehensione practicae rationis, quae ordinatur ad opus: omne enim agens agit propter finem, qui habet rationem boni.

[56] Toms de Aquino, S. Th., I-II, 94, 2: Et ideo primum principium in ratione practica est quod fundatur supra rationem boni, quae est, Bonum est quod omnia appetunt. Hoc est ergo primum praeceptum legis, quod bonum est faciendum et prosequendum, et malum vitandum.

[57] Aristteles, tica a Nicmaco, I, 6, 1096 a 23-29.

[58] Alberto Magno, Super Ethicam, I, lect. 5, n. 29 (ed. W. Kbel, Opera Omnia, 14/1, Mnster, 1968, 25): Dicendum secundum Commentatorem, quod hoc falso imponit Aristoteles Platoni. Distinguit enim Plato triplex universale; lect. 6, n. 30 (27): Et hae quidem rationes Aristotelis necessario concludunt contra Platonem, si ponebat unam ideam omnium bonorum, quae sit forma generis vel speciei []; si autem intellexerit ideam unam, secundum quod omnia descendunt exemplariter ab uno primo, quod formaliter efficit omnia bona, ut dicit Commentator, sic planum est, quod rationes nihil valent. Para el Comentario de Eustratius, ver Eustratius, In Primum Aristotelis Moralium ad Nicomachum, ed. P. Mercken (Corpus Latinum Commentariorum in Aristotelem Graecorum, VI/1, Leiden, 1973).

[59] Alberto Magno, In I Ethicorum, tract. II, c. 1 (ed. Borgnet vol.VII, Paris 1891, 17): Bonum enim hominis determinari non potest, nisi quid sit bonum intelligatur.

[60] Alberto Magno, In I Ethicorum, tract. II, c. 3 (ed. Borgnet, 20).

[61] Aristteles, Metafsica, V, c. 11, 1018b 9-1019a 4.

[62] Toms de Aquino, In V Metaph., lect. 13, 937: prius et posterius dicuntur in ordinem ad principium aliquod, principium autem est [] quod est primum in esse, aut in fieri, aut in cognitione; 953: Concludit quod omnes modi prioris et posterioris possunt reduci [] praecipue ad primum, prout prius dicitur quod potest esse sine aliis, et non e converso.

 

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