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1. La cultura medieval. La Edad Media comienza aproximadamente en el siglo V y concluye en el siglo XV. Suele considerarse como su hecho inicial las invasiones de los brbaros en el Imperio romano y como hecho terminal la cada de Bizancio en poder de los turcos. Culturalmente, o mejor, filosficamente, la Edad Media puede considerarse iniciada con la muerte de San Agustn, el ltimo gran Padre de la Iglesia latina, y acabada con ese fenmeno cultural llamado Renacimiento.

No hay que confundir la cultura medieval con la filosofa escolstica. La escolstica, propiamente, no aparece hasta el siglo IX, con el renacimiento carolingio.

2. Las escuelas. La escolstica significa literalmente la enseanza dada y recibida en las escuelas. En la alta Edad Media las escuelas eran de tres clases: monacales, catedralicias y palatinas, segn estuvieran establecidas, respectivamente, en las abadas de los monjes, en las iglesias catedrales de las dicesis o en los palacios de los reyes. Ejemplo tpico de las primeras es la escuela de Casiodoro; de las segundas, la escuela isidoriana, y de las terceras, la fundada en Paris por Carlomagno. Las escuelas medievales hicieron posible en el siglo XIII la fundacin de las Universidades.

3. Las ensenanzas. En las escuelas medievales se cultivaban las siete artes liberales, la filosofa y la teologa. Las siete artes liberales constituan el trivium gramtica, retrica y dialctica y el cuadrivium aritmtica, geometra, astronoma y msica. La aficin a la dialctica hizo que perdieran inters las otras ramas del trivium. Desde la dialctica se lleg a la especulacin teolgica. La teologa, en efecto, termino por adquirir la primaca cultural en toda la Edad Media. En conexin con la teologa y como ampliacin de la dialctica, surgi el cultivo de la filosofa.

4. La filosofa escolstica. La filosofa escolstica surge, en efecto, en funcin de la elaboracin teolgica y como resultado del cultivo de la dialctica.

El nacimiento de la escolstica no coincide con el comienzo de la Edad Media. Propiamente, slo puede hablarse de filosofa escolstica a partir del siglo IX. Siempre es difcil sealar limites rigurosos y preci-

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sos. En la Historia no suelen aparecer los hechos sin precedentes doctrinales. Por eso, los caracteres de la filosofa patrstica perviven, en cierto modo, en la escolstica. Sin embargo, y en lneas generales, mientras la patrstica parte de la revelacin para elaborar los dogmas, la escolstica arranca frecuentemente de los dogmas, ponindolos en relacin con la razn humana, para constituir el gran cuerpo unitario del saber cristiano en una labor de integracin de la doctrina de la Iglesia. Pero al mismo tiempo que el dogma catlico, se impone al pensamiento de la escolstica el sistema especulativo de los griegos. El descubrimiento de la filosofa griega constituye uno de los factores esenciales de la especulacin escolstica. Con la patrstica, gravitan en la filosofa escolstica los grandes pensadores de Grecia, sobre todo Platn y Aristteles.

La escolstica, pues, no surge desvinculada de la tradicin; no tiene un comienzo sin precedentes ni se cierra en s misma, sino que continua la especulacin anterior, al mismo tiempo que prepara el porvenir. Por eso son concepciones mancas las de aquellos historiadores de la filosofa que pretenden silenciar la escolstica, como si la Edad Media fuese un parntesis de oscurantismo y de infecundidad entre las filosofas griega y moderna. La verdad se va ya abriendo paso, y la realidad de la filosofa escolstica se impone con la evidencia de los hechos. A ello ha contribuido la labor coordinada de varios pensadores medievalistas, desde hace un siglo a esta parte, como Alberto Stckl, Jos Kleutgen, Salvador Talamo, Franz Ehrle, Clemente Beaumker, Padro Mandonet, Mauricio de Wulf, Martin Grabman, Miguel Asn Palcios y Esteban Gilson.

5. Caracteres de la escolstica. Al juzgar la filosofa escolstica, conviene rechazar dos juicios contrarios y exclusivistas. Para algunos historiadores, la filosofa escolstica no es, en rigor, filosofa. Escolstica significa para ellos dialctica estril, servilismo de lo antiguo, silogstica huera, que no sirve para el hallazgo de verdades nuevas, sino nicamente para la exposicin de verdades muy antiguas. Los prejuicios y la rutina estancan la marcha del pensamiento, que vive dicen aherrojado por la Iglesia. Segn otros historiadores, la escolstica es la verdad pura, un sistema de filosofa acabado y concluso, que detenta toda la verdad sin mezcla de error alguno, y ante la cual es forzoso limitarse a aprenderlo y transmitirlo a los dems por la enseanza. La escolstica medieval se piensa dispone de la solucin de todos los problemas de todo tiempo y lugar, y est dotada de eficacia soberana para destruir todos los errores pretritos y futuros.

La verdad es, sin embargo, muy distinta. Ni la escolstica medieval lo es todo, ni puede desconocerse su realidad. La filosofa escolstica, desde sus orgenes, aparece como continuacin fecunda de una tradicin ininterrumpida, y no acaba con la aparicin de los sistemas modernos, sino que se prolonga y pervive, en continua asimilacin y crecimiento, a travs de las edades moderna y actual.

Entre sus caracteres fundamentales, merecen especial mencin los siguientes:

a) Es tradicional, esto es, nace vinculada a la especulacin patrstica y griega, manteniendo y asimilando la viva herencia de un pasado fecundo.

b) Es progresiva, no cerrndose en s misma, como sistema acabado. Al contrario, abierta a los nuevos problemas, busca sin csar soluciones rigurosas, arrancando de continuo a la misteriosa realidad nuevas verdades.

c) Es comunin, porque, sin ahogar las personalidades individuales, considera la verdad como patrimonio comn y no como propiedad de ningn pensador aisladamente tomado. Consciente de que la originalidad no es valor filosfico, ni tiene sentido cientfico, va acumulando e integrando, sin discontinuidad, en el sistema comn, las verdades descubiertas por cada filsofo. De esta manera, la escolstica no viene a sustituir a ningn sistema anterior, ni ella es sustituida por ningn sistema moderno. Se revela aqu el ms hondo sentido de la verdad, que ni sustituye ni es sustituida. Slo tratndose de hiptesis, de teoras o de tcnicas, puede hablarse de sustituciones y desapariciones.

d) Otra caracterstica fundamental de la escolstica podemos referira al mtodo. Limitndonos a la escolstica medieval, diremos que la enseanza se haca, primeramente, sobre textos, generalmente de los Santos Padres. As surgen las lectiones y los commentaria. Mas, habida cuenta de que en los textos utilizados se encontraban pasajes favorables a posiciones contradictorias, no es de extraar que los filsofos escolsticos se encontrasen abocados a disputas, frecuentemente interminables. Un intento d corregir este defecto es el mtodo del sic et non, propuesto por Abelardo, con el fin de conciliar los pareceres aparentemente opuestos, a base de una interpretacin de los mismos, con lo que se revela, por un lado la fidelidad a la tradicin, y por otro, la libertad en la especulacin. Durante mucho tiempo se utilizaron, como lectura y comentario, los Libros de las Sentencias, de Pedro Lombardo.

De esta manera surgieron los Comentarios, las Cuestiones disputadas, las Cuestiones quodlibetales y los Opsculos. Las grandes sntesis doctrinales se llaman Summas. De ellas son ejemplos clsicos la Summa theologica y la Summa contra gentiles, de Santo Toms de Aquino.

6. Perodos de la filosofa escolstica. La filosofa escolstica puede dividirse en los siguientes perodos:

a) Perodo de transicin, que abarca desde fines de la filosofa patrstica hasta el siglo IX, y que se halla representado por Boecio, Casiodoro, San Isidoro y Beda el Venerable. No le faltan caractersticas definidas. Con la invasin de los pueblos brbaros en las provincias occidentales del Imperio romano, se rompe, no solamente la unidad poltica, sino tambin la unidad de la civilizacin. El saber clsico y cristiano corra el riesgo de perecer. Afortunadamente, surgieron de entre los romanos ms cultos del Imperio fenecido algunos hombres providenciales, que se encargaron de recopilar todo el saber de su tiempo en obras ms extensas que profundas, ciertamente, pero que hicieron un servido inapreciable a la posteridad. Con la recopilacin se siembran los grmenes de un renacimiento cultural que aparecer tan pronto como las circunstancias polticas se tornen favorables.

b) Perodo de formacin, en el que, a su vez, deben distinguirse dos corrientes: la representada por los filsofos cristianos desde el renacimiento carolingio hasta la Escuela de San Vctor, con Escoto Ergena, San Anselmo y Abelardo, como filsofos ms caracterizados, y la constituida por las filosofas orientales rabe y judia, principalmente, que influirn notablemente en la escolstica clsica a travs de pensadores espaoles, como Domingo Gonzlez y Pedro Hispano. Nos interesa caracterizar aqu brevemente la primera de estas corrientes, con la que, sin solucin de continuidad, enlazar el tercer perodo de la escolstica. Se inicia en el siglo IX y se extiende hasta finales del XII. La filosofa resurge penosamente como desarrollo de la dialctica (la rama ms importante del trivium) y como indagacin de los problemas naturales contenidos en las cuestiones de teologa. Condiciona en buena medida su desarrollo la influencia decisiva de San Agustn y el seudo Dionisio, con algunos otros textos patrsticos. A travs de San Agustn se reciben muchas ideas neoplatnicas y platnicas. Aristteles slo est presente mediante Boecio, y su influencia se reduce a algunas cuestiones lgicas, frecuentemente neoplatonizadas a travs de Porfirio. De aqu que la concepcin dominante sea la de que la idea es fuente del conocimiento y de la realidad.

c) Perodo de apogeo, que comprende el siglo XIII, el de mximo esplendor de la escolstica, con los incomparables maestros San Buenaventura y Santo Toms de Aquino. Estamos en el siglo de la fundacin de las universidades y del establecimiento en ellas de las Ordenes mendicantes. Aristteles irrumpe con todas las exigencias de su bien fundado sistema en el teatro cultural del Occidente. He ah el triple factor que explica en el orden del condicionamiento material el esplendido resurgir de la filosofa y hasta la multiplicidad de escuelas y tendencias que luchan por el predominio cultural.

d) Perodo de decadencia, que va desde el siglo XIV hasta la aparente disolucin de la escolstica en la poca renacentista. Con el doble movimiento del nominalismo y el misticismo, entre los cuales se acentuarn cada vez ms sus irreductibles diferencias, hasta producir un efectivo divorcio en la cultura, se anuncian ya los dramticos desencuentros del pensamiento en la Edad Moderna.

7. La escolstica y la filosofa moderna. La denominacin de decadente dada al cuarto perodo de la escolstica medieval no significa en modo alguno la desaparicin de la filosofa escolstica. Paralelamente a las especulaciones del renacimiento y de los sistemas del racionalismo, el empirismo y el idealismo, sigue cultivndose la escolstica por una plyade de pensadores rigurosos, como Capreolo, Cayetano, Vitoria, Surez, Juan de Santo Toms, que se prolonga en lnea de continuidad a travs de los siglos XVIII y XIX, hasta penetrar, pujante, en la poca presente.

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El transito de la patrstica a la escolstica (SIGLOS V-VIII)

1. Carcter general de la poca de transicin. Desde la patrstica latina, que ms atrs consideramos virtualmente terminada con San Agustn (m. 430), la filosofa sufre en Occidente un colapso que dura cuatro siglos. Dos gneros de causas lo explican unas internas, derivadas del hecho de la senectud del pueblo romano, que no produca ya hombres con suficiente tensin metafsica, y otras externas, ocasionadas por las circunstancias polticas y sociales subsiguientes a las invasiones brbaras en las provincias occidentales del Imperio. Con la ruptura de la unidad poltica se escinde la unidad de la civilizacin. La Edad Media de la historia Occidental queda abierta. Toda la Edad Media europea es, vista desde el ngulo poltico, la sorda lucha de la idea imperial, supervivencia en las provincias romanas desmembradas, con la idea individualista aportada por los militarmente vencedores. Primero, la balanza se inclina del lado de la fuerza ms decididamente activa, y Europa se organiza segn las bases del rgimen feudal. Pronto recobra vigor el platillo[2] del derecho, y los conatos[3] de organizacin imperial surgen por doquier. Se quedan empero, en conatos. La conjuncin de la idea cerrada sobre lo individual con la idea abierta sobre lo universal concluir estableciendo las nacionalidades modernas. La fuerza civilizadora que, sobre el mbito de la latinidad, salva a los nuevos pueblos y configura la imagen de Europa es, precisamente, el cristianismo. En los momentos iniciales de esta empresa urga la tarea de salvacin del saber clsico y patrstico, en inminente riesgo de perecer. Afortunadamente, surgieron personajes cristianos con educacin romana, pero abiertos a las exigencias de las nuevas civilizaciones nacientes, que llevaron a cabo esa tarea. El saber patrstico y grecorromano fue recopilado en enciclopedias ms extensas que profundas, ms eclcticas que sintticas, ms imitadas que originales, pero, en todo caso, de inapreciable utilidad. Es una labor que se inicia en el siglo V y no se concluye hasta el siglo IX.

2. Representantes. Citamos como genuinos representantes de este perodo a Marciano Capela (segunda mitad del siglo V), Claudiano Mamerto (muerto hacia 474), Manlio Severino Boecio (480-525), Casiodoro (477-575), San Gregorio Magno (540-604), San Isidoro de Sevilla (570-636) y Beda el Venerable (647-755). A continuacin hacemos una breve exposicin de los ms importantes.

3. Claudiano Mamerto. Todava prolongacin de la patrstica en aquella lnea de oposicin y lucha contra los errores y las herejas de maniqueos[4], monofisitas[5] y pelagianos[6], en la que haban sobresalido Len Magno, Paulo Orosio y Prspero de Aquitania, Claudiano Mamerto defiende en su obra De statu animae, con argumentos tomados principalmente de San Agustn, la inmaterialidad del alma. Las caractersticas del perodo de transicin se anuncian ya

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en Claudiano. Por l pasan a la Edad Media las opiniones platnicas del Fedro, del Timeo y del Fedn sobre la inmaterialidad del alma, as como muchas sentencias de pitagricos y estoicos.

4. Boecio. A fines del siglo V surge en Italia una civilizacin que se prolonga hasta la invasin de los lombardos (568). Su momento culminante est presentado por el reinado ostrogodo de Teodorico. En ella representa Anicio Manlio Severino Boecio (480 - 525) la cultura humanstica y filosfica. Pas en Atenas su juventud, estudiando el aristotelismo, el neo-platonismo y el estoicismo. En 510, Teodorico le nombra consejero y le colma de honores. Acusado de lesa majestad, y hasta de practicar la astrologa, cay en desgracia del rey, quien lo encarcela y manda, por fin, decapitar. Boecio fue un decidido catlico. Parece haber sido su profesin de fe catlica lo que le enemist con el arriano[7] de Teodorico. Boecio es una personalidad de importancia excepcional! Pensador consumado en todas las ciencias humanas, segn frase de Fray Luis de Granada, se constituye en heredero casi universal de toda la antigedad griega y helenstica. Por l pasa esa herencia al medievo. Situado en la divisoria de una civilizacin que agoniza y otra que amanece, ha) podido ser llamado, con toda justeza, el ltimo romano y el primer escolstico.

Es inmensa la obra realizada por Boecio. Recojamos, en primer lugar, su labor de traductor. Tradujo el Isagoge (Introduccin a las categoras de Aristteles), de Porfirio. De Aristteles mismo traduce casi todas sus obras lgicas (las categoras, el tratado sobre la interpretacin, los dos Analticos y los Tpicos). Tambin tradujo los libros de Euclides sobre geometra. Debe tambin sealarse su labor de comentador. Casi todas las obras traducidas por Boecio son ampliamente comentadas. Coment igualmente a Cicern y a Nicmaco de Gerasia (De institutione mathematica). Ms importancia an tienen sus tratados originales: De divisione, De Sancta Trinitate, De fide catholica y De consolatione philosophiae.

Iniciando su siempre celebrado dilogo Sobre la consolacin de la filosofa, cuenta Boecio que, hallndose en la crcel, quejndose del estado en que se encuentra; de la muerte, que no lo lleva, y de los amigos, que le abandonaron, se le apareci la Filosofa, a la que describe as:

E estando en esta congoja y pensado de escribir mis tristes quejas llorando, vi que estaba una mujer encima de mi cabeza, de muy reverendo gesto. Los ojos muy encendidos, y en mirar tan virtuoso, que vea mucho ms que comnmente ninguno de cuantos viven alcanza. E aunque era llena de das y ninguno la juzgara ser del tiempo en que vivimos, tena vivo color y fuerzas infatigables. La estatura, muy dudosa, porque a veces se estrechaba a la comn cantidad que suelen tener los hombres; a veces tocaba el cielo con lo ms alto de s, y si alzaba la cabeza, penetraba el mismo cielo y perdase de vista a cuantos hombres la van. Eran sus ropas compuestas de muy delgada hilaza y sutilmente perfectas, de materia incorruptible. E segn supe despus, de su misma relacin, ella, con sus propias manos, se las haba tejido, y estaba la hermosura de ellas algo escurecida de muy vieja negligencia, de manera que estn las pinturas ahumadas. E en la cortapisa de ellas estaba injerta una p, y en el collar, una t, y de una letra a otra iban puestas unas gradas, a manera de escalera, las cuales eran subida del elemento de abajo al que estaba puesto arriba. (E unos hombres importunos haban hecho pedazos esta sobredicha ropa y llevado cada uno el pedazo que pudo.) Traa en la mano derecha unos volmenes de libros, y en la siniestra, un cetro real. (Trad. de Fr. Alberto de Aguayo, ed. del P. Luis G. Alonso-Getino.)[8]

La descripcin de Boecio se glosa por s sola. La hemos reproducido por la importancia que lleg a alcanzar como fuente de inspiracin para numerosas representaciones artsticas de la filosofa. Los ojos encendidos y penetrantes significan que la filosofa abarca con su mirada la mxima extensin y penetra allende las realidades fenomnicas, trascendindolas; el aspecto lozano y sin edad determinada expresa que la sabidura, como la verdad, tiene caracteres divinos y est fuera del tiempo; la estatura cambiante indica que la sabidura crece y madura, adaptndose al intelecto que la busca y la posee; los vestidos incorruptibles significan los primeros principios, por esencia incorruptos; las letras T y P aluden a la teora y a la prctica, ms que dos partes, elementos igualmente esenciales del recto filosofar; las gradas a manera de escalera estn indicando el vuelo ascendente del espritu, desde los elementos experimentales hasta los principios doctrinales; los hombres importunos que rasgan el vestido son los malos filsofos, que incapaces de desvelar la verdad entera, y no pudiendo poseer la sabidura en su esplendida desnudez, prostituyen al filosofar, hundindose en el error, y, finalmente, los libros en la mano derecha y el cetro en la izquierda declaran la supremaca del pensamiento sobre la accin.

Boecio es aristotlico. En metafsica vive pendiente de la solucin de los problemas ontolgico y teolgico. La oposicin entre Dios y las criaturas se establece as. Dios es forma pura o puro ser; la criatura es compuesta en su esencia de dos partes: materia y forma o sujeto y forma. La criatura no es, pues, el ser puro. El ser de las criaturas viene a la existencia. El ente ontolgico procede, fluye del ente teolgico. Hay frases en Boecio de sabor neoplatnico, pero combate el pantesmo y el monismo. Muchas de sus definiciones siguen siendo cannicas. As, por ejemplo, las de persona y eternidad. Persona est rationalis naturae individua substantia. Eternitas est interminabilis vita tota simul et perfecta possesio. En lgica, sigue siendo aristotlico. Sus comentarios a los diversos libros del Organon suplieron durante mucho tiempo aquellas partes desconocidas de la obra aristotlica; En psicologa sigue tambin a Aristteles, pero hay en l influencias de Platn y San Agustn, relacionando el mito de la reminiscencia con los incommutabilia vera.

5. Casiodoro. Casiodoro (477-575), discpulo de Boecio y senador romano, recopil en sus Institutiones divinarum y Saecularium lectionum toda la enciclopedia de las ciencias y de las artes liberales. Esta obra fue el texto en que bebieron durante muchos anos las primeras escuelas medievales.

6. San Isidoro de Sevilla.La figura ms importante de todo este perodo de transicin es San Isidoro de Sevilla (570-636). Adems de fundar en las principales iglesias escuelas para el perfeccionamiento de la cultura de los clrigos, acometi la magna empresa de reunir en su obra Las etimologas todo el caudal cientfico de su tiempo. Las etimologas comprenden veinte libros, en los que expone el trivium y el cuadrivium, la Medicina, el Derecho, la Historia, la Antropologa y otras variadas materias. Tambin escribi otras varias obras, como De fide catholica contra judeos y De rerum natura, que sirvi de modelo para la de San Beda, y que, a su vez, est inspirada en las Cuestiones naturales, de Sneca. Igualmente merecen citarse el Liber sententiarum, que haba de. ejercer grande influencia sobre el de Pedro Lombardo.

Para San Isidoro, la filosofa es el conocimiento de las cosas divinas y humanas, unido al ejercicio de la vida recta. La filosofa no es nicamente el arsenal de conocimientos teorticos sobre las cosas divinas y humanassobre toda la realidad; es tambin ejercicio de la vida virtuosa. Tambin, y sobre todo, ya que la prctica moral goza, para San Isidoro, de primaca sobre el saber especulativo. El contenido de la filosofa se despliega en tres disciplinas: fsica, lgica y tica. La fsica, tratando de la naturaleza, busca la causa de las cosas; la tica, indagando el orden moral, busca el orden de la vida, y la lgica, versando sobre la verdad, busca la razn del entender. Toda ella, pues, confluye en Dios.

Fuertemente influido por la patrstica, sus doctrinas sobre Dios, el alma y el hombre recuerdan a San Agustn. Tambin es agustiniano al resolver el problema del mal. Puede decirse que toda la especulacin anterior gravita sobre San Isidoro, inclusive la filosofa griega, aunque no utilice fuentes directas. Como compensacin a la falta de originalidad, de que se le acusa con demasiada frecuencia, tngase en cuenta que es San Isidoro el vehculo principal que pone en comunicacin la cultura antigua con la medieval. Sus estudios sobre el derecho y la ley son de la mayor importancia.

La influencia de San Isidoro ha sido inmensa, tanto en Espaa como fuera de ella. San Eugenio, San Ildefonso, San Braulio y Tajon son los primeros beneficiados.

7. Beda el Venerable. San Beda llev a cabo en Inglaterra la misma labor que Casiodoro en Italia. Escribi una gran enciclopedia que titulo De rerum natura, en la que recoge fundamentalmente las enseanzas de la patrstica. A l se debe en gran parte el esplendor y la fama que adquirieron los monasterios de la Gran Bretaa.

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[1] Texto retirado do livro: ALVAREZ, ngel Gonzlez. Historia de la Filosofa en cuadros esquemticos. Madrid: EPESA, 1946, pp. 50-53.

[2] Pratinho, balana.

[3] Tentativas.

[4] Maniquesmo: O Maniquesmo uma filosofia religiosa sincrtica e dualstica que divide o mundo entre Bem, ou Deus, e Mal, ou o Diabo. A matria intrinsecamente m, e o esprito, intrinsecamente bom.

[5] Monofisicismo: O monofisicismo proclama a unio quase completa das duas naturezas em Cristo, praticamente negando o carter humano do Filho e, portanto, vendo-o como uma s natureza, a divina. Da o termo "monofisismo".

[6] Pelagianismo: O pelagianismo uma heresia tribuda a Pelgio da Bretanha. Sustenta basicamente que todo homem totalmente responsvel pela sua prpria salvao e portanto, no necessita da graa divina. Segundo os pelagianos, todo homem nasce "moralmente neutro", sendo capaz, por si mesmo, sem qualquer influncia divina, de salvar-se quando assim o desejar. Uma das grandes disputas durante a Reforma protestante versou sobre a natureza e a extenso do pecado original.

[7] Arianismo: O arianismo foi uma heresia cristolgica sustentada pelos seguidores de rio, bispo de Alexandria nos primeiros tempos da Igreja primitiva, que negava a existncia da consubstancialidade entre Jesus e Deus, que os igualasse, fazendo do Cristo pr-existente uma criatura, embora a primeira e mais excelsa de todas, que encarnara em Jesus de Nazar. Jesus ento, seria subordinado a Deus, e no o prprio Deus. Segundo rio s existe um Deus e Jesus seu filho e no o prprio. Ao mesmo tempo afirmava que Deus seria um grande eterno mistrio, oculto em si mesmo, e que nenhuma criatura conseguiria revel-lo, visto que Ele no pode revelar a si mesmo.

[8] Traduo parcial: Apareceu-me uma mulher, acima de meu olhar. Seu aspecto era venervel; seus olhos, repletos de fogo, mais penetrantes do que podem ser os olhares humanos. () Suas vestes eram confeccionadas de fios muitos finos, trabalho delicado, matria indestrutvel; fora ela mesma quem as tecera. Podia-se ler, bordada na franja inferior, a letra grega Pi; e, no alto, um Theta. Entre essas duas letras, via-se como uma escada, com degraus que levavam da letra inferior superior. Entretanto, sua indumentria havia sido rasgada por mos brutais, que lhe arrancaram tantos pedaos quantos foi possvel arrancar.

 

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